«Quienes se sientan subyugados por la invencibilidad
y la incesante eficacia del método científico
como herramienta útil para desentrañar
las complejidades del Universo,
encontrarán muy vivificador e incitante
el veloz progreso de la Ciencia.»
Antes de morir, el 6 de abril de 1992, Isaac Asimov tenía publicados unos 500 libros. Se encuentran libros de Isaac Asimov en 9 de 10 categorías del sistema Dewey de clasificación decimal, por lo que no hay que sorprender si encontramos ciencia ficción de él, o historia, divulgación científica y en general una parafernalia de diferentes temas. Isaac Asimov no se encuentra en nuestras listas de eruditos del siglo XX, pero era tal su dominio de distintos campos, y su amor por saber y divulgar lo que sabe, lo que lo hace merecedor de un escaño en la corte del conocimiento, que perdura hasta nuestros días.
Introducción a la ciencia se convierte en su magna obra de divulgación científica al describir en algo así como 800 páginas diferentes áreas de la ciencia. Abarca desde lo que sería su inicio verdadero, las ciencias físicas y del espacio, las ciencias de la tierra y todo lo que se relaciona con la química y la biología, tratando incluso de desentrañar las raíces de la vida, sin desdeñar en ningún momento a las matemáticas como elemento clave en todo el proceso de creación científica.
Este libro, como no podía ser de otra manera, se encarga de relatar en su bíblica extensión una serie de historias que se dan a propósito de la manera en que se realizaron los más grandes descubrimientos científicos. Partiendo de la pregunta fundamental de ¿Qué es la ciencia? la responde majestuosamente. La respuesta a la pregunta no es 42. Una vez que se ha establecido sin problemas qué es la ciencia, lo importante recae en conocer la importancia que tiene en el día a día. Esto, por supuesto, no es algo en lo que el autor pueda llegar a escatimar, pues si nos ponemos observadores la ciencia se encuentra a todo nuestro alrededor como el conjunto de los logros del ser humano como especie. Es por esto mismo que una de las primeras partes que se describe es El Universo, describiendo su estudio desde los caldeos en Babilonia, hasta la astronomía moderna (o al menos hasta la década de los 70's.
Luego, la Tierra como un sistema en el que interactúan los Océanos, la Atmósfera y la superficie. No se introduce todavía en este punto la vida, sin embargo se sospecha que irá en esa dirección posteriormente, pues al final de cuentas se llega a describir cómo todas estas partes interactúan para que en este planeta específicamente exista vida. Este libro contiene varias ilustraciones alusivas a algunos de sus capítulos, no es de extrañar por eso que su mérito de divulgación sea mayor por lo mismo. A lo que voy con esto es que Asimov, al llegar a la parte en que describe la maquinaria como parte de la ciencia en el libro, se encontraba respaldado por varias ilustraciones que le ayudaban a probar su punto.
A partir de aquí, el libro se evoca más a temas de química y bioquímica. Esto, en mi opinión como desafanado completamente de la química y biología (así como sus interacciones propias), fue lo que más llegó a sorprenderme. Me atrevo a decir que esta es la parte más magistral del libro, y no es de extrañar que un profesor de bioquímica logre hacerlo.

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