lunes, 27 de enero de 2020

Hace 50 años que nos quedamos sin los 60's


«Prohibido prohibir.»
«Es necesario explotar sistemáticamente el azar.»
«El que habla del amor destruye el amor.»
«Pensar juntos no, empujar juntos sí.»
«Decreto el estado de felicidad permanente.»
«Cambiar la vida. Transformar la sociedad.»
«El arte ha muerto, liberemos nuestra vida cotidiana.»
«Todo es dadá.»
«La imaginación toma el poder.»
«En los exámenes responda con preguntas.»
«Exagerar, esa es el arma.»
«La poesía está en la calle.»
«La belleza será convulsiva o no será.»
«Sean realistas: pidan lo imposible.»
Pintas realizadas en las paredes durante el mayo francés.

No quiero entrar en una discusión acerca del fin de la década. Para la cultura pop, la década es ese periodo de 10 años al que se la nombra por el dígito de las decenas en el año, y como ejemplos tenemos a los 50’s, los 60’s, los 70’s, y lo que sigue. Hablando de décadas (así, con el apóstrofo y la s), la de los 60’s se trata de la década de los Swinging Sixties, la década que definió al mundo, y lo digo con el peso de esas palabras. En este complejo de la edad de oro que me cargo, no niego el presente en forma de nostalgia a algo que no me tocó vivir, en su lugar le doy su sitio a una época que definió lo que estoy viviendo, y por eso algunas acciones las escribo en primera persona aunque no haya estado ahí ni por asomo. Hay una canción que describe los acontecimientos de esos diez años centrándose en lo que ocurrió en el ya lejano 1968, y es de Joaquín Sabina; se hará referencias a ella a lo largo de esta entrada, como decir «...tú y yo acabábamos de nacer», pues en ese 1968 nacieron mis papás.
El momento histórico
Se iniciaron los años sesenta con un sismo en Valdivia, el mayor terremoto que se haya experimentado. Más allá de los movimientos telúricos, la década que se recibió fue una muy diferente a la que se entregó diez años después. Es fácil que al revisar los periódicos de la época uno pueda leer cómo surgen encabezados que hacen referencia a descolonizaciones que provocan que países como España, Bélgica, Francia y el Imperio Británico recojan sus últimos tiliches de naciones emergentes como la República Democrática del Congo, Samoa, Burundi, Ruanda, Jamaica, Uganda, Argelia, Kenia, Gambia, Guyana o Lesoto.
Lo cierto es que las descolonizaciones fueron más allá de las guerras independentistas (aleluya, qué retrógrado seguir con colonias al inicio de la segunda mitad del siglo XX), e incluyeron movimientos influenciados por el reciente triunfo de la Revolución Cubana, o la Revolución Cultural lograda por Mao en 1965. La década se caracterizó por haberle estallado en la cara a una sociedad de cultura rígida que imperaba, todo en favor de una mayor libertad individual. Por un lado, los ánimos en el mundo inician por caldearse con el encarcelamiento de Nelson Mandela en su lucha contra el maldito apartheid, y creo que lo que terminó de alimentar el fuego de la hoguera fue el asesinato del Che Guevara en 1967 («Mientras Che cavaba su tumba en Bolivia...»), de forma que en el año de 1968 se volvió inevitable que toda la juventud saliera a las calles («Marx prohibió a sus hijos que llegaran tarde») buscando un cambio y una venganza simbólica a través de manifestaciones multitudinarias como el Movimiento feminista («la poesía salió a las calles»), el Mayo Francés («aquel año mayo duró doce meses»), la Primavera de Praga («en medio de Praga crecían amapolas» […] «pisaban los tanques las flores de Praga»), y nuestro 2 de Octubre («en México lindo tiraban a dar»), por supuesto. El mundo estaba cambiando a sus dirigentes, y la juventud francesa se hartó de Charles De Gaulle («sufrió mal de amores hasta De Gaulle»), el general condecorado que salvó a Francia en la segunda guerra mundial… pero el mundo era otro y hasta Estados Unidos se adelantó a todos al realizar un giro liberal cuando eligieron a Kennedy (aunque luego fue removido por la fuerza), y el propio mundo vio cómo la religión católica buscaba una reforma con la elección de Pablo VI y el segundo Concilio Vaticano, esto último poco antes de que se televisara el asesinato del presidente JFK a todo color. Los gobernantes perdieron credibilidad conforme fueron perdiendo vergüenza al sostener relaciones extramaritales con celebridades, más allá de los rumores de Kennedy con Monroe, y la verdad detrás del caso Profumo.
En febrero de 1945 se encontraron los tres grandes durante la conferencia de Yalta, y para muchos la icónica foto de la reunión representa el inicio de la Guerra Fría. Nunca se disparó una bala entre el bando rojo y el bando azul, pero las hostilidades nos tuvieron siempre frente a una guerra. Se recibió al año 1960 con la crisis del avión U2 derribado por la URSS en su territorio, y el bando azul tuvo un gran fracaso en la fallida invasión de la Bahía de Cochinos en Cuba. Al bando rojo le dio por colocar misiles en Cuba (descubiertos por otro avión U2) y no sé qué fuerza asesinó a Keneddy en Dallas aquella tarde. La guerra fría nos entregó a un Vietnam liderado, por Ho Chi Minh, que se enfrascó en una guerra («mascaba la muerte chicle en el Vietnam») y con ello una de las más terribles masacres de las que se tenga memoria, mientras los activistas por los derechos afroamericanos luchaban una guerra en su propio país por derechos que se les debieran otorgar por el simple hecho de ser humanos, y que no recibían por el simple hecho de ser negros; después vimos cómo fueron asesinados de una manera tan cobarde Malcolm X y Martin Luther King. En Alemania nos desconocíamos como hermanos cuando se construía un muro que separaba nuestro lado más humano del resto de nuestro ser. Hubo guerra de guerrillas en Colombia, al final también alcanzó a Bolivia y Venezuela; cerca de ellos Brasil sufría un fuerte golpe de estado poco antes de que lo mismo le sucediera a la Argentina. Cuando en Grecia se conformaba una junta de gobierno militar, en Medio Oriente se peleaban las naciones de la Liga Árabe contra Israel en la Guerra de los seis días. Ya sobre el final, en Libia Gadafi encabezó la revolución que le daría a ese país prosperidad en lo que quedaba del siglo; al final, todo esto representó una serie de inspiraciones ideológicas que lograron el triunfo del allendismo en la década siguiente.
Con la Guerra Fría llegó también la Carrera Espacial. Una escalada de hechos llevaron a la humanidad de caminar sobre la Tierra a caminar sobre la Luna en el mismo siglo que se logró volar con un aparato más pesado que el aire y se domó el cielo con el gigante 747. En menos de diez años la hazaña de Yuri Gagarin se quedó atrás con la de Neil Armstrong. La libertad alcanzada por Valentina Tereshkova en gravedad cero no es muy diferente de la que pudieron alcanzar todas las mujeres con el lanzamiento de la píldora. El corazón del mundo estaba sano, en especial el de Louis Washkansky, quien había recibido el primer transplante de corazón en la historia. Estamos hablando de que en la década en que se inventaron las cintas de cassete también se inventó el código de barras y se dio pie a un muy primitivo internet; es el momento histórico en que el silicio tomo papel en la revolución informática y el láser apareció en todos los aspectos de la vida; Unix aparecía para quedarse a la vez que Dennis Ritchie comenzaba a desarrollar el lenguaje de programación C y los autómatas empezaban a tomar por asalto las industrias.
Los años sesenta fueron una época de contracultura, apareció el movimiento hippie que se extendió en todo el mundo. El mundo se sostenía sobre los pilares del feminismo, el ambientalismo, el desarme nuclear, las drogas y la liberación del amor gay, con lo que en ocasiones el amor y paz dejó de ser pacífico si de defender sus propias creencias se trataba (¿ya mencioné las drogas?). El joven boxeador Muhammand Ali fue parte de los personajes que alzaron la voz en favor de la paz mundial cuando se le llamó a ser reclutado para Vietnam, y se le unió todo el mundo en una de esas marchas con olor a mariguana que inundaron las calles. Borís Spaski era proclamado campeón mundial, preparando el escenario para la el encuentro del siglo y el futuro rompimiento de la hegemonía soviética en el tablero de ajedrez. La cultura pop se fundó en este tiempo, Andy Warhol fue parte del movimiento en su taller denominadoThe factory, donde se produjeron algunas de las pinturas que son íconos estadounidenses, como la serie de Latas de sopa Campbell y el Díptico de Marilyn (Monroe ¿quién más?). Por aquella época la televisión comenzó a adoptar su papel como una niñera para la nueva niñez, surgen algunos de los programas que seguimos disfrutando en sus versiones originales más que en sus versiones modernas: El fantasma del espacio y dino boy, El oso Yogi, Los picapiedra, Los supersónicos, Don gato y su pandilla, Birdman, Scooby-Doo y La Pantera Rosa.
Una de las líneas evolutivas más impresionantes fue cómo el Jazz se convirtió en Blues, que tras influencia de Country, Folk, Swing, Góspel y otros géneros dio pie al Rock & Roll, mismo que más tarde se convertiría en Rock. Sobre el final de la década de 1950, no existía una separación clara entre la música Rock y la música Pop, de hecho eran lo mismo. Surge la Beatlemanía como una manera de rebeldía hacia los géneros conservadores existentes: fueron más grandes que Jesucristo y menos que Los Borbotones; la banda influyó de manera incomensurable en la música, la cultura y hasta la política de todo el mundo, y yo me quedo con Yesterday, Yellow Submarine, Nowhere man, Day Tripper, Love me Do, Help!, Here comes the Sun, Sgt. Pepper’s, Strawberry Fields Forever, With a little help from My Friends, Lucy in the Sky with Diamonds, And I love her, Girl, Paperback Writer, Don’t let Me Down, Revolution, Penny Lane, Come Together, While my guitar Gently Weeps, Across the Universe y Let It Be para definir a The Beatles. Además de la banda de escarabajos, se formó un movimiento impresionante al que se le denominó Invasión británica, al que pertenecían también grupos como The Rolling Stones, The Monkees, The Animals, Led Zeppelin, Pink Floyd, The Doors, The Yardbirds, Cream, y muchísimas más. Los viajes en carretera no pudieran ser memorables si no contaran con la música Folk de Leonard Cohen, Bob Dylan y Joan Baez para darles esas tonadas de melancolía a cada kilómetro (quién soy yo para juzgar que Bob Dylan le dieran recientemente el premio Nobel de literatura por su poesía). Es mucho que pudiera decir acerca de la música de los sesenta, y después de la Invasión Británica y del Folk, he de llevar mucho menos de una cuarta parte de lo más importante que se escuchó en cuanto a música; aquí en México, por ejemplo, sobresalió José Alfredo Jiménez como uno de los compositores de las más bellas canciones del haber mexicano, gracias a esas canciones Chavela Vargas se nacionalizó mexicana, y creo que también por esa época iniciaba José José a deslumbrar con su voz (la mejor voz que ha dado México); Agustín Lara se encontraba componiendo sus últimas caciones y Antonio Aguilar le daba vida al género ranchero. Se cerró esta época de la mejor manera: Woodstock, que se ha vuelto incluso un adjetivo al describir un bacalar tan lleno de música y drogas como lo fue éste, en el que 400000 personas estuvieron a lo largo de tres días en el espectáculo, enclavado en medio del verano del amor.
La literatura es uno de los entes que más se benefició de la retórica de la década. La lista de los libros publicados es grande y mi memoria corta, así que me limitaré a enumerar unas pocas: 2001: Odisea en el espacio de Arthur C. Clarke, Matar a un ruiseñor de Harper Lee, La naranja mecánica de Anthony Burguess, El hacedor de Jorge Luis Borges, y el premio Nobel mexicano, Octavio Paz, presenta Libertad Bajo Palabra y Salamandra. Gracias a la década es que pudimos conocer el más maravilloso movimiento de la literatura: el boom latinoamericano, que nos entrega a Gabriel García Márquez con sus obras El Coronel no tiene quién le escriba, La mala hora, Cien años de soledad, Los funerales de mamá grande; Mario Vargas Llosa también incursiona con La ciudad y los perros, Conversación en La Catedral; a Julio Cortázar nos presenta Los premios, Rayuela, 62 Modelo para armar, Todos los fuegos el fuego, Historias de cronopios y de famas, La vuelta al día en ochenta mundos, o Último round; desde México Carlos Fuentes revela las novelas La muerte de Artemio Cruz, Aura, Zona Sagrada, Cambio de piel, Cumpleaños. En esos diez años conocimos la verdadera ciencia ficción de la mano de la odisea espacial, también nos entretejimos entre las distopías de La naranja mecánica. Después de haber conocido Comala, ahora Macondo entra en nuestro imaginario con el realismo mágico que aparece en las historias de García Márquez, a la vez que Vargas Llosa nos mostraba lo podrido de la sociedad desde sus historias. Carlos Fuentes nos adentró en ese mundo de los seres imaginarios que es narrado en segunda persona, y Cortázar nos hizo pensar en el absurdo como un país en el que está bien vivir.
Algunos de los indicios que nos recuerdan que los sesenta ya estuvieron aquí vienen del cine. Existen bastantes directores que dieron grandes películas que seguimos viendo de manera directa o a través de todas las películas que se basan en ellas, y quiero enumerar a Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick, David Lean, Roman Polanski, Federico Fellini, Luis Buñuel, Mike Nichols, Robert Stevenson, Woody Allen, Orson Wells. En el extenso internet hay una gran cantidad de listas de las películas de la década, yo quiero remontarme a mi propia lista y a mi propia memoria para decirles cuáles son las películas que me hacen pensar en esa época. El tiempo en tus manos fue la película original de viaje en el tiempo mientras esperábamos por el DeLorean, Cleopatra nos dio una falsa imagen de la no tan bella reina, las películas buenas y palomeras también fueron importantes, y de ahí rescato a James Bond y El planeta de los simios. Fueron adaptados grandes clásicos literarios en lo que luego serían clásicos cinematográficos; mis favoritos son: Doctor Zhivago, Matar a un ruiseñor, Lolita, El proceso, Fahrenheit 451, 2001: Una odisea en el espacio. O las grandes películas infantiles que se convirtieron en un deleite para chicos y grandes: 101 dálamatas, La espada en la piedra, El libro de la selva, Mary Poppins. Para finalizar, me quiero quitar mi sombrero imaginario para rendirle honores a las que, en mi opinión, son las mejores películas de este listado, y de la década por añadidura. El apartamento, Toma el dinero y corre, El ángel exterminador, El graduado, Los pájaros, Viridiana, ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, Ocho y medio, La semilla del diablo, Lawrence de Arabia, Desayuno con diamantes, Bella de día, Psicosis, La dolce vita, Espartaco. Amén.
El deporte se enriqueció de una manera increíble. Por primera vez las olimpiadas se emitieron por televisión en Roma durante el año de 1960, sólo para ver cómo la URSS se imponía al resto del mundo con una amplia ventaja. Es curisoso que casi 50 años después volvamos a tener a los juegos olímpicos en Tokio, en aquella ocasión Larisa Latynina alcanzó 18 medallas y fueron necesarios algo así como cuarenta años para sólo igualar su record. En México también recibimos a las olimpiadas, se trató de uno de los eventos deportivos más recordado y querido para la posteridad; a pesar de los esfuerzo realizados en la ruta de la amistad, la arquitectura paisajista no pudo contener las balas de la opresión, y el saludo del poder negro tampoco pudo hacer mucho contra el racismo imperante, aunque al final los juegos resultaron revolucionarios al incluir a Enriqueta Basilio para encender el pebetero olímpico. En el 62 Chile recibía al mundo para jugar futbol y otra vez ganaba Brasil; en el 66 Inglaterra hacía lo propio al coronarse campeón en su casa.
Las huellas de los 60’s
Este es un texto ya por demás largo, llevo un tiempo releyendo mis recortes de periódico, apuntes de libros y pláticas de quienes vivieron en ese tiempo, aunque nunca será suficiente para considerar todos los elementos que contienen estos dos años. El homenaje que me parece más justo a los actores de la década es un pequeño obituario en forma de homenaje.
Obituario
Bertrand Rusell (2 de febrero del 70), Jimi Hendrix (18 de septiembre del 70), John Dos Pasos (28 de septiembre del 70), Janis Joplin (4 de octubre del 70), Jim Morrison (3 de julio del 71), Ezra Pound (1 de noviembre del 72), Pablo Picaso (8 de abril del 73), Tin-Tán (30 de junio del 73), José Alfredo Jiménez (23 de noviembre del 73), José Revueltas (14 de abril del 76), Vladimir Nabokov (4 de julio del 77), Elvis Presley (16 de agosto del 77), Groucho Marx (19 de agosto del 77), Charlie Chaplin (26 de diciembre del 77), Alfred Hitchcock (14 de abril del 80), Jean Paul Sartre (15 de abril del 80), Alejo Carpentier (24 de abril del 80), Henry Miller (7 de junio del 80), John Lennon (8 de diciembre del 80), Marshall McLuhan (31 de diciembre del 80), Bob Marley (11 de mayo del 81), Luis Buñuel (29 de julio del 83), Joan Miró (25 de diciembre del 83), Julio Cortázar (13 de febrero del 84), Michel Foucault (25 de junio del 84), Ítalo Calvino (19 de septiembre del 85), Juan Rulfo (7 de enero del 86), Jorge Luis Borges (14 de junio del 86), Andy Warhol (22 e febrero del 87), Marguerite Youcenar (17 de diciembre del 87), Salvador Dalí (23 de enero del 89), Samuel Beckett (22 de diciembre del 89), Johnny Ray (24 de enero del 90), Del Shannon (3 de febrero del 90), Steve Ray (27 de agosto del 90), Miles Davis (25 de septiembre del 91), Freddie Mercury (24 de noviembre del 91), Isaac Asimov (6 de abril del 92), Federico Fellini (31 de octubre del 93), Charles Bukowsky (9 de marzo del 94), Kurt Cobain (8 de abril del 94), Émile Cioran (25 de junio del 95), Michael Ende (28 de agosto del 95), José Donoso (7 de diciembre del 96), Jacques Cousteau (26 de junio del 97), William Burroughs (2 de agosto del 97), Octavio Paz (19 de abril del 98), Carlos Castaneda (27 de abril del 98), Frank Sinatra (14 de mayo del 98), Stanley Kubrick (7 de marzo del 99), Jaime Sabines (19 de marzo del 99), Harry Crane (14 de septiembre del 99), Pita Amor (8 de mayo del 2000), Héctor Azar (11 de mayo del 2000), Douglas Adams (11 de mayo del 2001), George Harrison (29 de noviembre del 2001), Juan José Arreola (3 de diciembre del 2001), Camilo José Cela (17 de enero del 2002), Augusto Monterroso (7 de febrero del 2003), Abraham Zabludovsky (9 de abril del 2003), Gustavo Montoya (12 de julio del 2003), Roberto Bolaño (15 de julio del 2003), Johnny Cash (12 de septiembre del 2003), Alvin Baltrop (1 de febrero del 2004), Mercedes McCambridge (2 de marzo del 2004), Ronald Reagan (5 de junio del 2004), Ray Charles (10 de junio del 2004), Marlon Brando (1 de julio del 2004), Arnold Denker (2 de enero del 2005), Gonzalo Gavira (9 de enero del 2005), Consuelo Vázquez (22 de enero del 2005), Philip Johnson (25 de enero del 2005), Arthur Miller (10 de febrero del 2005), Rigo Tovar (27 de marzo del 2005), Salvador Elizondo (22 de marzo del 2006), Juan Pablo II (2 de abril del 2005), Steve Irwin (4 de septiembre del 2006), Valentín Elizalde (25 de noviembre del 2006), Augusto Pinochet (10 de diciembre del 2006), Saddam Husein (30 de diciembre del 2006), Brad Delp (9 de marzo del 2007), Tito Gómez (12 de junio del 2007), Antonio Aguilar (20 de junio del 2007), Edmund Hillary (11 de enero del 2008), Gabriel Manelli (12 de enero del 2008), Bobby Fischer (17 de enero del 2008), Emilio Carballido (11 de febrero del 2008), Arthur C. 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